Ante la cita con el otorrino

Pedro está francamente asustado. No es de las personas que acostumbren a evitar enfrentarse a los problemas. Pero de todos los contratiempos que se atrevía a vislumbrar, jamás imaginó que podía quedarse “sordo”. Esa palabra empezó a deambular por sus pensamientos: “Me estoy quedando sordo. ¿Y cómo voy ahora a convencer a mis clientes?”. Su…